En este post te damos las claves para hacer una dieta adecuada en caso de alergia o intolerancia a la leche de vaca. En primer lugar, es necesario aclarar las diferencias entre ambas situaciones.

Alergia a las proteínas de la leche de vaca

Si tienes alergia o intolerancia a la leche de vaca, sigue estos consejos para incorporar a tu dieta y mejorar tu salud.

La alergia a la leche de vaca es una reacción adversa del sistema inmunológico que se manifiesta con trastornos gastrointestinales (vómitos, diarrea), reacción cutánea (dermatitis atópica o urticaria) y en casos más graves puede producir anafilaxis.

Las principales proteínas alergénicas de la leche son la alfa S1-caseína y la beta-lacto-globulina. La caseína se utiliza en la elaboración de otros alimentos como productos derivados del cerdo (jamón curado, salchichas, salamis, etc.), mosto de uva sin fermentar, horchata de chufa, zumos de frutas, bebidas alcohólicas naturales, champán, etc.

Es muy importante buscar en las etiquetas si hay presencia de caseína en el producto. Puede aparecer con otros nombres: caseinatos (amonio, calcio, magnesio, potasio, sodio), proteína de suero de leche, proteína de leche, sólidos de leche, aromatizante de manteca artificial, lactoalbúmina, fostato de lactoalbúmina, lactoglobulina, lactosa.

Dieta sin proteínas de leche de vaca

En la siguiente tabla puedes ver cuáles son los alimentos que puedes tomar y cuáles debes evitar:

ALIMENTOS PERMITIDOS PROHIBIDOS
CEREALES Cualquier cereal que no se le añada leche o productos lácteos Cereales con alto contenido en proteína, cereales preparados o precocidos con sólidos lácteos, caseína u otros productos lácteos añadidos.
PANES Panes sin leche, pan francés, pan de trigo, pan blanco, pan de centeno, pan de maíz, pan de harina de trigo sin tamizar. Pan blanco o de molde en cuya elaboración se incorpore leche, bizcochos, roscas, magdalenas, galletas saladas.
SOPAS Caldo, sopa, consomé o sopas con una  base de caldo o con alimentos permitidos Cremas, sopas hechas leche o productos lácteos.
PASTAS Macarrones, fideos, espaguetis Pasta precocinada hecha con leche o productos lácteos.
FRUTAS y VERDURAS Todas las frutas y verduras frescas, congeladas o enlatadas y los zumos sin leche. Vegetales gratinados, con mantequilla, con crema, rebozados, suflé de vegetales
PATATAS Blancas o dulces que no incorporen leche o lácteos en su preparación Patatas gratinadas, puré de patatas con leche o mantequilla, patatas fritas congeladas, pulverizadas con lactosa
HUEVOS Todos los preparados sin leche Huevos revueltos con leche, huevos cremosos, sustitutos de huevo, huevina, claras
CARNES, PESCADO, LEGUMBRES Carne (horneada, a la plancha, hervida, asada, frita) de vaca, ternera, cerdo, pollo, pavo, pescado, vísceras preparada sin leche ni lácteos) o tofu (sin leche ni productos lácteos) Salchichas, embutidos, carnes empanadas, rollo de carne, croquetas, guisos, hamburguesas, precocinados (aditivos lácteos), bacon, panceta, chorizo.
LÁCTEOS Ningún queso

Yogures soja o de cabra

Todos los quesos, requesón, queso crema, cuajada, crema agria, yogur,
GRASAS y SALSAS Aceites vegetales (oliva, girasol, soja, lino…), aceitunas, manteca, tocino, salsas sin leche (mostaza, tomate, ketchup), mantequilla de cacahuete y margarina sin sólidos lácteos. Mantequilla, margarina, aderezos para ensaladas, mayonesas con leche o sólidos lácteos.
DULCES Azúcar, jarabe de maíz, miel, mermelada, jalea, cabello ángel, dulces hechos sin leche o lácteos. Dulces hechos con leche, tales como chocolate, hojaldre, galletas, cremas de queso, helados, postres lácteos, caramelos, turrón.
VARIOS Hierbas, sal, especias, encurtidos (pepinillos en vinagre, banderillas…) Todos los alimentos con condimento de azúcar moreno, caramelo, chocolate y harina alta en proteína.
BEBIDAS Bebidas gaseosas, café, té, leches infantiles de soja, bebidas vegetales. Todos los tipos de leche (entera, baja en grasa, desnatada, evaporada, condensada, en polvo, chocolate caliente). Leches infantiles de vaca

En este artículo te proponemos recetas con sustitutos de la leche de vaca y de otros lácteos para facilitarte la organización de tus menús. Si estás buscando algo mejor, que no sea leche de vaca, para desayunos y meriendas puedes comprobar las contraindicaciones y beneficios de las bebidas vegetales que te proponen en este artículo.

Intolerancia a la leche de vaca

Si tienes intolerancia a la leche de vaca, controla que en el etiquetado de los alimentos aparezca alguno de estos logos.

La lactosa es el principal azúcar de la leche y de sus derivados. La intolerancia a la leche de vaca se produce por el déficit de lactasa, una enzima del intestino delgado que degrada la lactosa. Cuando la lactasa no funciona bien, la lactosa no digerida pasa al colon y las bacterias la descomponen formando ácidos, agua y gas, que son los que favorecen los síntomas (flatulencia, dolor abdominal, movimientos intestinales, diarrea, etc.)

El déficit de lactasa puede ser permanente o transitorio, provocado por infecciones, gastroenteritis o inflamaciones. La intolerancia puede ser total o parcial en función de la actividad de la enzima. Cuando existe una intolerancia a la leche de vaca se debe seguir una dieta personalizada en función de las circunstancias de cada uno.

Diagnóstico de la intolerancia a la lactosa

Test respiratorio de Hidrógeno

Es el principal método de diagnóstico. Mediante esta prueba se detecta la cantidad de hidrógeno en el aliento tras consumir una dosis de lactosa en función de la edad y el peso. Es necesario un periodo de ayuno de 6-12 horas dependiendo de la edad. Se toman muestras de hidrógeno soplando en un recipiente cerrado. Se administra una solución de unos 25 g de lactosa en agua que se debe consumir en un tiempo determinado. A continuación, se van tomando nuevas muestras respiratorias cada 15- 20 minutos para analizar los niveles de hidrógeno, ya que las personas con intolerancia a la lactosa producen más hidrógeno en su respiración a causa de una mala absorción de la lactosa.

Dependiendo de la cantidad de hidrógeno que produzca el organismo, se determinará una intolerancia más o menos severa. La prueba dura 3-4 horas.

Test de tolerancia a la lactosa en sangre

Consiste en diversas extracciones de sangre que comprueban los niveles de glucosa en sangre. ¿Y por qué glucosa? Pues porqué cuando consumimos productos con lactosa la enzima lactasa descompone la lactosa en dos moléculas más pequeñas: la glucosa y la galactosa. Por lo que, tras consumir lactosa, los niveles de glucosa en nuestro organismo se incrementan, y si no es así, es que existe un déficit de lactasa y por consiguiente, una intolerancia a la lactosa.

Esta prueba es muy similar a la anterior, pero en lugar de extraer muestras respiratorias, las muestras son sanguíneas. La prueba requiere un ayuno de 8 horas. A continuación se debe ingerir una dosis de lactosa mezclada con agua. Tras 30 minutos se tomará una primera muestra de sangre que se repetirá tras 1 y 2 horas después. Si tu organismo tiene menos de 20 mg de glucosa por decilitro de sangre, existe una intolerancia a la lactosa.

Otras pruebas de Intolerancia a la leche de vaca

En la biopsia intestinal se extrae una muestra de mucosa intestinal para analizar los niveles de lactasa. La prueba se hace mediante una endoscopia, pero no es de las más fiables, ya que los niveles de actividad de lactasa pueden variar en función de la zona del intestino.

También existe un test genético para detectar variaciones genéticas en el ADN que indicarían una intolerancia a la lactosa. En el caso de los bebés, cuya alimentación es prácticamente a base de leche, se puede utilizar el análisis de pH en las heces para diagnosticar la intolerancia a la lactosa.

Dieta sin lactosa

Tras sospecha de intolerancia a la leche de vaca (lactosa), debes seguir una dieta estricta sin lactosa, al menos 10 días y si mejoran los síntomas, prueba a volver a introducir estos alimentos, pues podemos estar ante una intolerancia a la lactosa temporal, frecuente después de una gastroenteritis o de tratamiento con antibióticos. 

Si empeoras con la reintroducción de lácteos, probablemente tengas una intolerancia a la leche de vaca (lactosa) más severa y que requiere una dieta sin lactosa durante meses o incluso para toda la vida.

Alimentos con lactosa Pueden contener lactosa
  • leche entera, semidesnatada, desnatada (vacam cabra, oveja, materna)
  • leche en polvo
  • batidos de leche
  • zumos con leche
  • queso fresco, semicurado, untable (el queso curado se tolera mejor)
  • yogur (contiene menos lactosa que la leche pero se le añade en el proceso de fabricación)
  • postres lácteos
  • salsas con leche (bechamel, mahonesa)
  • helados
  • bollería
  • Embutidos
  • Mantequilla
  • Caramelos
  • Medicamentos
  • Pan de molde

Déficits nutricionales en una dieta sin lácteos

Para compensar una menor ingesta de calcio, aumenta el consumo de sardinillas (enteras), verduras de hoja verde (acelgas, espinaca, col), legumbres (judìas, garbanzos, lentejas), frutos secos (cacahuete, pistacho, nuez), aceitunas, fresas, etc.

Como la lactosa favorece la asimilación del calcio, en algunos casos puede ser necesario un suplemento de vitamina D, sobre todo si eres mujer, estás en la menopausia o te han diagnosticado osteoporosis. Pregunta a tu médico o farmacéutico, con un sencillo análisis de sangre se puede detectar el déficit de vitamina D.

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Otras alergias e intolerancias

 

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