El hipotiroidismo autoinmune es una de las causas más frecuentes de hipotiroidismo. En la mayoría de los casos está relacionado con la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad en la que el sistema inmunitario reconoce erróneamente componentes de la glándula tiroides como extraños y genera una respuesta contra ellos.
Con el tiempo, este proceso inflamatorio puede disminuir la capacidad de la tiroides para fabricar hormonas y provocar hipotiroidismo.
Sin embargo, una persona puede presentar autoinmunidad tiroidea durante años antes de desarrollar una alteración importante de la función de la glándula.
En este artículo explicamos qué es el hipotiroidismo autoinmune, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica y qué significan los anticuerpos tiroideos.
¿Qué es el hipotiroidismo autoinmune?
La glándula tiroides está situada en la parte anterior del cuello y produce principalmente las hormonas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3).
Estas hormonas intervienen en numerosos procesos: gasto energético, temperatura corporal, frecuencia cardíaca, tránsito intestinal, función muscular, estado de ánimo y metabolismo.
En el hipotiroidismo autoinmune, el sistema inmunitario ataca progresivamente el tejido tiroideo. La causa más habitual es la tiroiditis de Hashimoto.
La evolución suele ser lenta. Al principio puede existir autoinmunidad con una función tiroidea normal y, posteriormente, aparecer un hipotiroidismo subclínico o clínico.
Hipotiroidismo autoinmune y Hashimoto: ¿son lo mismo?
Los términos se utilizan muchas veces como sinónimos, aunque estrictamente no significan exactamente lo mismo.
Hashimoto es una enfermedad autoinmune de la glándula tiroides. Cuando esa agresión inmunitaria reduce suficientemente la producción de hormonas tiroideas aparece el hipotiroidismo autoinmune.
Por tanto, se puede tener tiroiditis de Hashimoto y conservar todavía una función tiroidea normal.
En algunas fases iniciales puede producirse incluso una liberación transitoria de las hormonas almacenadas en la glándula y aparecer palpitaciones, nerviosismo o insomnio. Este fenómeno se conoce como hashitoxicosis y suele ser temporal.
Síntomas del hipotiroidismo autoinmune
Los síntomas dependen del grado de afectación tiroidea y no son exclusivos de esta enfermedad. Por eso pueden confundirse con anemia, estrés, menopausia, falta de sueño u otras alteraciones metabólicas.
Los más frecuentes son:
-Cansancio y menor tolerancia al ejercicio.
-Sensación de frío más intensa de lo habitual.
-Estreñimiento.
-Aumento de peso o dificultad para adelgazar.
-Piel seca.
-Cabello más fino, seco o con mayor tendencia a caerse.
-Uñas frágiles.
-Debilidad o molestias musculares.
-Dificultad de concentración o sensación de lentitud mental.
-Alteraciones del estado de ánimo.
-Menstruaciones irregulares o más abundantes.
-Bocio o aumento del tamaño de la tiroides en algunos casos.
No todas las personas presentan los mismos síntomas y el Hashimoto puede permanecer durante años prácticamente asintomático.
Cómo se diagnostica el hipotiroidismo autoinmune
Para valorar la función tiroidea se utiliza principalmente la TSH y, cuando está indicado, la T4 libre.
La TSH es producida por la hipófisis y estimula a la glándula tiroides. Por eso, cuando la función tiroidea disminuye, habitualmente la TSH aumenta intentando estimularla.
La interpretación depende siempre del contexto clínico, los valores de T4 libre, la edad, el embarazo, los medicamentos y otras circunstancias individuales.
Anticuerpos del hipotiroidismo autoinmune
Para determinar si el origen del hipotiroidismo es autoinmune pueden analizarse principalmente:
- Anticuerpos antiperoxidasa tiroidea (TPOAb).
- Anticuerpos antitiroglobulina (TgAb).
Los anticuerpos anti-TPO son los que aparecen elevados con mayor frecuencia en la tiroiditis de Hashimoto.
Su presencia ayuda a identificar el origen autoinmune de la enfermedad, aunque un pequeño porcentaje de pacientes puede presentar una tiroiditis compatible con Hashimoto sin anticuerpos detectables.
En estos casos la historia clínica y la ecografía tiroidea pueden aportar información adicional.
¿Hay que repetir los anticuerpos periódicamente?
No suele ser necesario medir continuamente los anticuerpos para ajustar el tratamiento.
Los TPOAb y TgAb son útiles fundamentalmente para establecer que existe una enfermedad tiroidea autoinmune.
Una vez realizado el diagnóstico, el seguimiento de la función tiroidea se basa principalmente en TSH y T4 libre.
El objetivo del tratamiento tampoco es necesariamente conseguir que los anticuerpos lleguen a cero.
¿Hashimoto siempre necesita levotiroxina?
No necesariamente.
Una persona puede presentar anticuerpos positivos y mantener una función tiroidea normal. En ese caso puede ser suficiente realizar controles periódicos.
Cuando aparece un hipotiroidismo clínicamente relevante, el tratamiento habitual es la levotiroxina, que sustituye la hormona que la glándula ya no es capaz de producir en cantidad suficiente.
La dosis debe individualizarse y revisarse según los controles analíticos y la situación clínica.
Hipotiroidismo autoinmune y otras enfermedades
Las personas con una enfermedad autoinmune presentan una mayor probabilidad de desarrollar otra, aunque esto no significa que vaya a ocurrir necesariamente.
La tiroiditis de Hashimoto puede asociarse, entre otras, con: enfermedad celíaca, Diabetes tipo 1, gastritis autoinmune y anemia perniciosa, vitíligo, Enfermedad de Addison, etc.
Por ello, cuando persisten síntomas que no se explican por los niveles de hormonas tiroideas, puede ser necesario valorar otras causas.
Alimentación e hipotiroidismo autoinmune
Si quieres saber qué alimentos conviene priorizar o moderar, consulta nuestro artículo específico sobre dieta para hipotiroidismo y alimentos recomendados.
En el hipotiroidismo autoinmune es muy importante detectar déficits nutricionales, alteraciones metabólicas o enfermedades asociadas para ajustar la alimentación.
Aspectos como el gluten, el yodo, el selenio, la vitamina D, el hierro o la salud intestinal requieren un estudio más detallado como indicamos en nuestro artículo sobre tratamiento natural complementario, dieta y nutrientes en la tiroiditis de Hashimoto.
Tratamiento del hipotiroidismo autoinmune
Cuando existe hipotiroidismo, la levotiroxina continúa siendo el tratamiento de referencia. La alimentación y el estilo de vida pueden complementar el tratamiento, pero no sustituirlo cuando la hormona es necesaria.
También interesa revisar otros factores que pueden contribuir al cansancio y a la mala calidad de vida, como el estado nutricional, la composición corporal, el ejercicio, el sueño, el estrés o determinados déficits.
Si notas dificultad para alcanzar y mantener un peso saludable, puedes consultar nuestra dieta para adelgazar con hipotiroidismo, donde explicamos las distintas fases del método Dieta Coherente.
Mi experiencia en hipotiroidismo autoinmune
Soy Amil López Viéitez, doctora en Farmacia y nutricionista, y llevo más de dos décadas trabajando en nutrición, metabolismo y control de peso.
He desarrollado específicamente esta temática en mi libro Hipotiroidismo. Cómo vencer el cansancio, la dificultad para adelgazar y otros síntomas, en el que abordo también la enfermedad de Hashimoto, la alimentación y los principales factores que pueden influir en sus síntomas.
Fuentes
-American Thyroid Association. Hashimoto’s Thyroiditis.
-American Thyroid Association. Thyroid Function Tests.
-National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Thyroid disease: assessment and management.
-Valdés S, et al. Population-Based National Prevalence of Thyroid Dysfunction in Spain and Associated Factors: Di@bet.es Study. Thyroid. 2017;27(2):156-166.
¿Tienes hipotiroidismo autoinmune y alguna duda sobre tus síntomas o tus analíticas? Déjanos un comentario y nuestros nutricionistas te ayudarán.
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