Este artículo original de 2014, ha sido revisado en base a la última evidencia científica en 2026
Si tienes hipertiroidismo, la alimentación puede ayudarte a mantener un buen estado nutricional, proteger tu masa muscular y ósea y evitar un consumo excesivo de yodo. Sin embargo, no existen alimentos capaces de “apagar” la tiroides ni es necesario eliminar largas listas de frutas, verduras o legumbres.
En este artículo te explicamos cómo debe ser la dieta para el hipertiroidismo, qué alimentos conviene priorizar y cuáles es mejor limitar mientras se controla la función tiroidea.
¿Qué es el hipertiroidismo?
La glándula tiroides está situada en la parte anterior del cuello y produce principalmente las hormonas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), fundamentales para regular el metabolismo, el gasto energético, la temperatura corporal y el funcionamiento de numerosos órganos.
El hipertiroidismo aparece cuando la glándula tiroides produce una cantidad excesiva de hormonas tiroideas. Este exceso acelera numerosos procesos metabólicos y puede afectar al peso corporal, el corazón, los músculos, los huesos, el aparato digestivo y el sistema nervioso.
La enfermedad de Graves-Basedow, de origen autoinmune, es la causa más frecuente. También puede deberse a nódulos tiroideos hiperfuncionantes y a otras alteraciones de la tiroides.
Algunas exposiciones elevadas a yodo, determinados medicamentos o las fases iniciales de algunas tiroiditis también pueden producir tirotoxicosis.
Síntomas del hipertiroidismo
Los síntomas pueden variar mucho de una persona a otra. Entre los más habituales se encuentran:
- Pérdida de peso involuntaria, incluso aunque aumente el apetito.
- Palpitaciones, taquicardia o alteraciones del ritmo cardíaco.
- Nerviosismo, irritabilidad, ansiedad o dificultad para dormir.
- Temblor fino de las manos.
- Intolerancia al calor y aumento de la sudoración.
- Debilidad muscular y pérdida de masa muscular.
- Mayor frecuencia de deposiciones o diarrea.
- Cansancio.
- Alteraciones menstruales.
En la enfermedad de Graves pueden aparecer además síntomas oculares como sensación de arenilla, ojos secos, inflamación, retracción de los párpados o protrusión ocular.
En las personas mayores los síntomas pueden ser menos evidentes y manifestarse fundamentalmente como debilidad, cansancio, pérdida de peso, apatía o alteraciones cardíacas.
Tratamiento del hipertiroidismo
La dieta es un complemento del tratamiento, pero no sustituye el seguimiento por Endocrinología. Dependiendo de la causa, la edad y las características de cada paciente, el tratamiento puede incluir fármacos antitiroideos, yodo radiactivo o cirugía.
Normalizar las hormonas tiroideas es especialmente importante porque un hipertiroidismo mantenido puede aumentar el riesgo de arritmias, pérdida de masa ósea, osteoporosis y pérdida de masa muscular.
Dieta para el hipertiroidismo: qué comer
No existe una “dieta antitiroidea” capaz de normalizar por sí sola la producción hormonal. La estrategia nutricional debe centrarse en evitar los excesos de yodo, mantener una alimentación suficiente y equilibrada y prevenir las consecuencias del aumento del metabolismo.
1. Asegura un aporte suficiente de energía
Cuando el hipertiroidismo está activo aumenta el gasto energético y es frecuente perder peso a pesar de tener más apetito. En estos casos no es recomendable realizar dietas hipocalóricas o muy restrictivas.
Si existe una pérdida importante de peso puede ser útil realizar tres comidas principales y uno o dos tentempiés, adaptando las cantidades al apetito, la evolución del peso y el tratamiento.
Cuando las hormonas tiroideas se normalizan, el gasto energético vuelve a disminuir. Por eso la alimentación debe reajustarse progresivamente para evitar una recuperación excesiva de peso tras el tratamiento.
2. Incluye proteína en las comidas
El hipertiroidismo puede favorecer la pérdida de masa muscular. Conviene asegurar diariamente alimentos ricos en proteína de buena calidad, distribuidos a lo largo del día:
-Pescado.
-Huevos.
-Carnes magras.
-Legumbres.
-Yogur, kéfir y otros lácteos.
-Frutos secos y semillas.
-Tofu y otros derivados de la soja.
La soja no necesita eliminarse por tener hipertiroidismo y las legumbres tampoco estimulan la glándula tiroides.
3. Prioriza una alimentación de patrón mediterráneo
La base de la alimentación debe estar formada por alimentos poco procesados:
-Verduras y hortalizas variadas.
-Fruta fresca.
-Legumbres.
-Cereales preferentemente integrales.
-Aceite de oliva virgen extra.
-Frutos secos y semillas.
-Pescado, huevos, carnes magras y lácteos según tolerancia.
Hipertiroidismo y yodo: el punto más importante
El yodo es imprescindible para fabricar hormonas tiroideas, pero un exceso de yodo puede desencadenar o agravar el hipertiroidismo en personas susceptibles.
Esto no significa que todas las personas con hipertiroidismo deban realizar una dieta estrictamente pobre en yodo.
De hecho, las investigaciones disponibles indican que tanto un aporte insuficiente como un aporte excesivo pueden ser desfavorables y que, especialmente en la enfermedad de Graves tratada con antitiroideos, resulta más razonable mantener un nivel nutricional adecuado de yodo.
Alimentos y productos con los que sí hay que tener precaución
- Algas y productos elaborados con algas, especialmente kombu, kelp o suplementos de Fucus vesiculosus, porque su contenido en yodo puede ser extremadamente elevado y muy variable.
- Suplementos de yodo salvo indicación médica.
- Complementos comercializados como “thyroid support”, “metabolism support” o productos para activar la tiroides, ya que algunos contienen yodo o extractos de algas.
- Multivitamínicos o complementos que incorporen cantidades elevadas de yodo.
En cambio, no es necesario eliminar automáticamente pescado, marisco, huevos, lácteos o alimentos que contienen cantidades habituales de yodo. La restricción debe individualizarse.
Si vas a recibir tratamiento con yodo radiactivo, el especialista puede prescribir temporalmente una dieta baja en yodo. Es una situación específica y no debe confundirse con la alimentación habitual de una persona con hipertiroidismo.
¿Hay que tomar más crucíferas si tienes hipertiroidismo?
No. Col, brócoli, coliflor, coles de Bruselas o rábano contienen compuestos que pueden interferir con el metabolismo del yodo en determinadas condiciones, pero no existe evidencia clínica suficiente para utilizarlos como tratamiento del hipertiroidismo.
Son verduras saludables y pueden formar parte de la alimentación habitual, pero no es necesario aumentar su consumo con el objetivo de bloquear la actividad tiroidea.
Hipertiroidismo, calcio, vitamina D y salud ósea
El exceso de hormonas tiroideas acelera el recambio óseo y puede favorecer una reducción de la densidad mineral ósea. Este aspecto es especialmente importante en mujeres después de la menopausia y en personas con otros factores de riesgo de osteoporosis.
Conviene asegurar un aporte adecuado de:
- Calcio: leche, yogur, kéfir, quesos en cantidades moderadas, bebidas vegetales enriquecidas, almendras, legumbres y determinadas verduras.
- Vitamina D: mantener niveles adecuados y valorar analítica y suplementación cuando esté indicado.
- Proteína: necesaria también para conservar músculo y hueso.
El tratamiento correcto del hipertiroidismo es, en cualquier caso, la medida más importante para recuperar la salud ósea. Tomar dosis elevadas de vitamina D sin que exista una necesidad demostrada no mejora por sí mismo la recuperación del hueso.
¿Qué ocurre con el selenio?
El selenio interviene en el metabolismo de las hormonas tiroideas y en los sistemas antioxidantes de la glándula. Sin embargo, no recomiendo suplementarlo de forma sistemática a todas las personas con hipertiroidismo.
En la orbitopatía de Graves leve y activa se ha estudiado la suplementación con selenio y algunas guías europeas la contemplan, especialmente en zonas con ingesta insuficiente. Sin embargo, estudios más recientes realizados en personas con niveles adecuados de selenio no han encontrado el mismo beneficio.
Por ello, la suplementación debe individualizarse y no conviene superar las dosis recomendadas. Más cantidad no significa mayor beneficio y un exceso de selenio también puede ser perjudicial.
Café, té y bebidas energéticas
La cafeína no causa hipertiroidismo, pero puede intensificar algunos de sus síntomas, como las palpitaciones, el temblor, la ansiedad, la sudoración o el insomnio.
Mientras la enfermedad no esté controlada puede ser conveniente reducir:
-Café.
-Té con cafeína.
-Mate.
-Refrescos de cola.
-Bebidas energéticas.
-Otros productos con dosis elevadas de cafeína.
La tolerancia es individual y puede ampliarse nuevamente cuando la función tiroidea esté controlada.
Ejercicio e hipertiroidismo
El ejercicio es beneficioso para mantener masa muscular y salud ósea, pero debe adaptarse al grado de control del hipertiroidismo.
Si existe taquicardia, arritmia, pérdida importante de peso, debilidad muscular o hipertiroidismo mal controlado, no es el momento de realizar entrenamientos intensos.
En esta fase es preferible seguir las indicaciones médicas y realizar actividad suave o moderada según tolerancia.
Una vez controlada la función tiroidea, conviene recuperar progresivamente tanto el ejercicio aeróbico como, especialmente, el entrenamiento de fuerza para recuperar masa muscular y proteger el hueso.
Otros consejos si tienes hipertiroidismo
- No fumes. Es especialmente importante en la enfermedad de Graves, ya que el tabaco aumenta claramente el riesgo y la gravedad de la orbitopatía tiroidea.
- Mantén una hidratación adecuada, especialmente si existe mucha sudoración o diarrea.
- Prioriza alimentos frescos y limita ultraprocesados, alcohol y productos con gran cantidad de azúcares añadidos.
- Duerme suficientes horas y trata de controlar el estrés. Las técnicas de relajación pueden ayudar a manejar algunos síntomas asociados, aunque no sustituyen el tratamiento del hipertiroidismo.
- Antes de tomar cualquier suplemento “para la tiroides”, revisa su composición con tu endocrino, farmacéutico o dietista-nutricionista.
¿Qué alimentos hay que evitar con hipertiroidismo?
En resumen, no existe una larga lista de alimentos prohibidos. La prioridad es evitar fuentes muy concentradas de yodo, especialmente algas y suplementos que lo contengan, y moderar los estimulantes si aumentan los síntomas.
Frutas, verduras, legumbres, cereales, frutos secos, huevos, pescado o lácteos pueden formar parte de una alimentación equilibrada, adaptando las cantidades y la ingesta de yodo a cada caso.
La dieta para el hipertiroidismo debe ser suficiente, variada y personalizada, prestando especial atención a la pérdida de peso, la masa muscular, la salud ósea y la evolución del tratamiento.
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