El objetivo de perder unos cuantos kilos se hace más urgente cuando llega el verano y, con él, las dietas rápidas vuelven a ponerse de moda.
Sin embargo, no cometas el error de caer en este tipo de regímenes si lo que buscas es perder peso de forma permanente, ganando salud.
Huye de las dietas rápidas
Sigue estos consejos durante todo el año y no caigas en las redes de las dietas milagro.
Déjate guiar por profesionales de la nutrición
Perder peso por tu cuenta puede ser complicado e incluso peligroso si caes en las garras de una dieta milagro como la dieta dukan vegetariana.
Una buena opción es recurrir a un nutricionista o adquirir un seguro médico; por ejemplo, puedes consultar el precio del seguro médico Vivaz.
Limita el consumo de frutas
Las frutas son buenas para la salud ya que aportan vitaminas, minerales y fibra, nutrientes indispensables para nuestro organismo.
Pero la fruta contiene fructosa, un carbohidrato a tener en cuenta en las dietas de pérdida de peso. Limita el consumo a un máximo de 3 piezas diarias.
Cómelas de tentempié en lugar de postre para evitar los gases y la hinchazón abdominal, pues al digerirse junto a otros alimentos, tienen más tiempo de fermentar, porque el vaciado gástrico es más lento.
Evita los fritos
Pollo frito, pescaditos, patatas fritas… Es difícil no sucumbir a la tentación, pero debes evitar este tipo de preparación culinaria.
Para que te hagas una idea el contenido de grasa de las patatas aumenta de 0,1 a 13 g/100 g durante un baño rápido en aceite para freír.
Los cereales mejor integrales
Los cereales refinados como el arroz blanco tienen un índice glucémico más elevado que los integrales, por lo que favorecen la resistencia a la insulina, el sobrepeso y la acumulación de grasa, si no los combinas con proteína, o te excedes en la cantidad recomendada.
Además, el hambre llega mucho más rápido, puesto que los azúcares de los cereales refinados son de rápida absorción, activan la insulina y favorecen la hipoglucemia.
Evita las salsas
Las salsas son especialmente ricas en grasas saturadas y trans, azúcares y aditivos.
Aprende a preparar tus propias salsas y aderezos. Recuerda no llevar a tus excursiones mahonesa casera, por el riesgo de Salmonelosis.
Realiza 5 comidas al día
Es importante que tu cuerpo reciba todos los nutrientes que necesita a lo largo del día.
Distribuirlos en 5 tomas bien combinadas, te ayudará a estabilizar tus hormonas y a estabilizar el apetito, evitarás picotear entre horas y comer en exceso en las comidas principales.
Aléjate del estrés
Las personas con altos niveles de cortisol, la hormona del estrés, tienden a pesar más, poseen una mayor circunferencia de cintura y un Índice de Masa Corporal más elevado.
Además, el estrés despierta el apetito por alimentos ricos en azúcares y grasas. 5 minutos de meditación al día o unas sesiones de yoga pueden remediarlo.
Duerme 7 horas al día
Aunque a priori parezca que el sueño no tiene ningún vínculo con el peso corporal, la investigación muestra que juega un papel esencial.
Un estudio llevado del Centro del Sueño de la Universidad de Medicina de Chicago, encontró que «la restricción del sueño afecta a la regulación del apetito, provoca una mayor ingesta de alimentos y un incremento de peso».
Por supuesto, las necesidades de sueño de cada persona son diferentes, la Sociedad Española del Sueño recomienda 7 horas de sueño por noche para los adultos.
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