Cuando tienes un bebé, hay muchas cosas que decidir, entre ellas que tipo de alimentación le darás, si lactancia materna, biberón o una lactancia mixta. Es una decisión difícil en muchas ocasiones, por eso queremos que tengas la mayor información para tomar la decisión con seguridad.

Aunque la lactancia materna exclusiva sigue siendo lo deseable, según la OMS y los principales organismos científicos, existen circunstancias que la dificultan y a veces no es posible. Por ello hay que desdramatizar y no sentirte culpable. Ponte en contacto con tu matrona para intentar buscar una solución e informarte de las distintas alternativas.

Necesidades del lactante

En esta época, el crecimiento y desarrollo son más rápidos que nunca (los niños tienen que doblar el peso del nacimiento a los cuatro meses y triplicarlo al año) y los requerimientos nutritivos deben ir de acuerdo con este crecimiento. Veamos en qué consiste la lactancia materna y la lactancia mixta:

La lactancia mixta mantiene a tu hijo bien alimentado y refuerza su sistema inmunitario.Dieta Coherente apuesta por la lactancia materna cuando sea posible.

La Lactancia Materna

La lactancia materna es perfecta para el recién nacido, se adapta a sus necesidades nutricionales y a sus características digestivas hasta que haya que introducir la alimentación complementaria. La leche materna va evolucionando con el desarrollo del bebé, incluso  varía desde que empieza la toma hasta que la acaba.

La madre debe seguir una dieta equilibrada para aportar todos los nutrientes necesarios al recién nacido y seguir una dieta variaada y equilibrada.

Etapas de la lactancia materna

Calostro

Es la primera leche que se produce durante los 5 primeros días después del parto. Es la más rica en proteínas, vitaminas liposolubles y sodio. Aparte, en el calostro se encuentra la inmunoglobulina A (IgA), muy importante para la inmunidad del bebé.

Leche transicional

Es la parte de la lactancia materna en que la leche está a medio camino, ya que es la que continúa al calostro. Es de color blanco azulado.

Leche madura

Es la leche «definitiva», la que tu bebé tomará durante la lactancia materna. Se segrega a partir de la tercera semana, es más blanca y consistente.

Cuando el niño empieza a mamar la leche es dulce y más líquida, así consigue calmar su sed y su ansia, ésta se va volviendo densa y menos dulce a medida que el niño mama. Al principio, la duración de las tomas es más breve, el bebé necesita estar menos tiempo mamando porque su capacidad de succión y sus necesidades energéticas están disminuidas estos primeros días. Más adelante el bebé va a pedir, él mismo mamar más tiempo. La duración de la toma no debe ser superior a veinte minutos, utilizando los dos pechos, ya que todos los requerimientos nutricionales se completan en este periodo, prolongarlo más puede favorecer las grietas en el pezón.

La composición de la leche materna es muy equilibrada en proteínas (caseína, seroproteínas) e hidratos de carbono (lactosa), que facilita la absorción de calcio, hierro y fósforo. El resto de azúcares de la leche materna favorecen el crecimiento de la microbiota (flora intestinal), sobre todo del Lactobacillus bifidus.

Su aporte de lípidos es la principal fuente de energía de la leche materna. Varía su contenido de una toma a otra, siendo más rico al final de la mañana y al inicio de la tarde, aumentando también conforme el bebé va creciendo. El estado nutricional de la madre influye en su calidad.

El contenido en vitaminas y minerales de la leche materna tiene una concentración adecuada salvo en el caso de la vitamina D, por eso se le da un suplemento a los bebés.

En cuanto el niño nace, debe empezar a mamar lo antes posible, el reflejo de succión se activa y entre los 20-30 minutos después está en su máxima respuesta. Si empieza a mamar pronto se producirá más rápido la secreción de leche y en sus primeras horas tomará el calostro con todas sus ventajas y nutrientes.

Lactancia mixta

Si la lactancia materna no es posible o tiene que ser complementada cuando ésta es insuficiente o interrumpida, bien por deseo de la madre, o por otro tipo de contraindicaciones, la lactancia mixta es una alternativa.

Las «fórmulas adaptadas” siguen las normas del Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediatrica ESPGHAN. En la actualidad existen un buen número de fórmulas para lactantes con diferentes usos dietéticos o terapéuticos, los grupos principales son:

Fórmulas lácteas de inicio

Cubren la totalidad de los requerimientos nutricionales de un niño sano durante los primeros seis meses. Hay que ajustarse a las necesidades del niño, el primer día se le dará una cantidad de 15 ml leche/ kg de peso, aumentando progresivamente hasta que el séptimo día tome 120 ml/ kg y manteniendo esta cantidad hasta el decimoquinto día. A partir de aquí se administrara diariamente 150 -175 ml/ kg. El número de tomas será en principio de ocho al día, disminuyendo a 6 entre el 2º y 3er mes.

Existen leches para niños que requieren una alimentación especial como: fórmulas hipoalergénicas, formulas sin lactosa, leches vegetales, leches a base de hidrolizados de proteínas, o fórmulas especiales sin fenilalanina.

Fórmulas lácteas de continuación

 A partir de los seis meses las necesidades nutricionales del niño aumentan, la lactancia mixta puede seguir aunque como ya se instaura la alimentación complementaria, muchas mamás dejan la lactancia.

A los 6 meses es necesario sustituir la fórmula de inicio por otra de continuación, más adecuada al crecimiento y desarrollo.

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