El conocido síndrome de ovario poliquístico (SOP) acaba de experimentar un cambio importante. Desde mayo de 2026, un consenso internacional propone denominarlo Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP; PMOS por sus siglas en inglés, Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome).
No se trata simplemente de cambiarle el nombre. El objetivo es corregir una idea que durante años ha generado confusión: el SOP no es una enfermedad causada por “quistes en los ovarios” ni afecta exclusivamente al aparato reproductor.
Es una alteración endocrina y metabólica compleja que puede afectar a la ovulación, los andrógenos, la sensibilidad a la insulina, la composición corporal, el metabolismo de la glucosa, el riesgo cardiovascular e incluso la salud psicológica.
El nuevo nombre fue acordado mediante un proceso internacional en el que participaron 56 organizaciones científicas y de pacientes. El consenso se publicó en The Lancet en mayo de 2026.
¿El SOP ya no se llama SOP?
Progresivamente dejaremos de hablar de Síndrome de Ovario Poliquístico para utilizar Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP/PMOS).
La palabra “poliquístico” era especialmente problemática porque podía llevar a pensar que era imprescindible encontrar quistes en los ovarios. Y esto es falso.
Una mujer puede tener SOP —ahora PMOS— sin presentar morfología de ovario poliquístico, mientras que otra puede mostrar múltiples folículos en una ecografía y no padecer el síndrome.
El nuevo nombre refleja mucho mejor sus tres grandes componentes:
- Poliendocrino: intervienen diferentes vías hormonales.
- Metabólico: son frecuentes la resistencia a la insulina y otras alteraciones cardiometabólicas.
- Ovárico: puede existir alteración de la ovulación y de la función ovárica.
La implementación del nuevo término será progresiva. La propia guía internacional de 2023 ha sido actualizada terminológicamente en 2026, aunque sus recomendaciones clínicas permanecen sin cambios. La siguiente actualización completa de la guía internacional está prevista para 2028.
Entonces, ¿cuáles son los nuevos criterios para diagnosticar el SOP o PMOS?
Aquí conviene aclarar algo importante: el cambio de nombre de 2026 no ha introducido nuevos criterios diagnósticos.
Actualmente siguen vigentes los criterios refinados por la International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management of PCOS de 2023.
En mujeres adultas se requiere, tras descartar otras enfermedades, presentar al menos dos de estos tres criterios:
1. Hiperandrogenismo clínico o bioquímico
Puede manifestarse como:
- Hirsutismo.
- Acné.
- Pérdida de cabello de patrón femenino.
- Aumento de testosterona total o libre. Para valorar el hiperandrogenismo bioquímico, la guía recomienda principalmente testosterona total y libre.
2. Alteración de la ovulación
Suele sospecharse cuando existen ciclos menstruales irregulares, muy largos o poco frecuentes.
A partir de los tres años posteriores a la menarquia y hasta la perimenopausia se consideran irregulares, entre otros supuestos, los ciclos inferiores a 21 días, superiores a 35 días o la presencia de menos de ocho ciclos al año.
Un dato interesante es que tener menstruaciones aparentemente regulares no garantiza siempre que exista ovulación. En algunos casos puede confirmarse mediante progesterona.
3. Morfología de ovario poliquístico: ecografía o AMH
Esta es una de las principales novedades introducidas en la guía de 2023.
En mujeres adultas, la hormona antimülleriana (AMH) puede utilizarse como alternativa a la ecografía para identificar morfología ovárica poliquística.
Pero esto tiene varios matices:
-La AMH no diagnostica por sí sola el PMOS.
-Además, la recomendación es utilizar ecografía o AMH, no ambas sistemáticamente, para evitar sobrediagnósticos.
-Y si una mujer ya presenta ciclos irregulares + hiperandrogenismo, no es necesario realizar ni ecografía ni AMH para establecer el diagnóstico.
¿Qué ocurre en las adolescentes?
El diagnóstico requiere mucha más prudencia. En adolescentes deben coexistir: alteración ovulatoria + hiperandrogenismo.
Ni la ecografía ovárica ni la AMH se recomiendan como criterios diagnósticos durante esta etapa, porque los cambios normales de la pubertad pueden confundirse fácilmente con PMOS.
Por eso etiquetar a una adolescente como “SOP” simplemente porque tiene acné, reglas irregulares o una ecografía con muchos folículos puede conducir a un sobrediagnóstico.
Antes de diagnosticar PMOS hay que descartar otras causas
Este síndrome continúa siendo un diagnóstico de exclusión. Dependiendo de los síntomas y del contexto clínico deben descartarse, entre otras posibilidades:
- Alteraciones tiroideas.
- Hiperprolactinemia.
- Hiperplasia suprarrenal congénita no clásica.
- Hipogonadismo hipogonadotrópico.
- Síndrome de Cushing.
- Tumores productores de andrógenos.
El algoritmo internacional contempla determinaciones como TSH, prolactina, 17-OH-progesterona y FSH, junto a otras pruebas cuando la clínica lo justifica.
El gran cambio: dejar de mirar únicamente los ovarios
Este es probablemente el aspecto que más me interesa destacar como farmacéutica y nutricionista. Una mujer con PMOS puede consultar por infertilidad o irregularidad menstrual, pero la valoración no debería terminar en el ovario.
Las recomendaciones internacionales aconsejan valorar el riesgo cardiometabólico independientemente del peso corporal.
En el momento del diagnóstico debería realizarse un perfil lipídico, controlar periódicamente la presión arterial y evaluar el metabolismo de la glucosa. La guía considera la sobrecarga oral de glucosa con 75 g (SOG/OGTT) la prueba más precisa para estudiar el estado glucémico en estas pacientes, independientemente del IMC.
Curiosamente, aunque la resistencia a la insulina es un componente fisiopatológico importante del síndrome, las determinaciones rutinarias de insulina o los índices derivados de ella no se consideran suficientemente precisos como para recomendarse de forma generalizada en la práctica clínica.
Alimentación y PMOS: no existe una “dieta para el ovario poliquístico”
También aquí conviene huir de mensajes simplistas. No existe evidencia suficiente para afirmar que una única dieta —cetogénica, muy baja en hidratos, ayuno intermitente u otra estrategia concreta— sea universalmente superior para todas las mujeres con PMOS.
Si quieres saber qué alimentación se recomienda actualmente en el SOP, consulta nuestra guía completa sobre dieta para el síndrome de ovario poliquístico.
¿Y los suplementos como el inositol?
Es uno de los complementos más utilizados en SOP, pero conviene poner las expectativas en contexto.
La guía internacional admite que el inositol puede considerarse según las preferencias de la paciente y podría mejorar algunos parámetros metabólicos, pero señala que los beneficios clínicos demostrados sobre peso, hirsutismo u ovulación son limitados.
Actualmente tampoco existe evidencia suficiente para recomendar de manera universal un tipo, una combinación o una dosis concreta de inositol.
En resumen
El antiguo síndrome de ovario poliquístico está entrando en una nueva etapa. Ahora sabemos que SOP pasa a denominarse síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP/PMOS).
No es necesario tener “quistes” para padecerlo. En adultas el diagnóstico sigue basándose en dos de tres componentes: hiperandrogenismo, disfunción ovulatoria y morfología ovárica poliquística, pudiendo utilizarse la AMH como alternativa a la ecografía.
Y quizá lo más importante: no debemos considerar el PMOS únicamente un problema ginecológico o de fertilidad, sino una condición endocrino-metabólica que requiere seguimiento a lo largo de la vida.
Un diagnóstico correcto permite individualizar el tratamiento nutricional, metabólico, dermatológico, hormonal o reproductivo y evitar tanto el infradiagnóstico como el sobrediagnóstico.
Preguntas frecuentes sobre SOP y PMOS
¿El síndrome de ovario poliquístico ha cambiado de nombre?
Sí. Desde 2026 el nuevo nombre consensuado internacionalmente es síndrome ovárico metabólico poliendocrino, PMOS en inglés.
¿Hay que tener quistes en los ovarios para tener SOP?
No. La presencia de quistes no es necesaria para el diagnóstico y, de hecho, el término “poliquístico” ha sido una de las razones principales para cambiar el nombre del síndrome.
¿La AMH diagnostica el síndrome de ovario poliquístico?
No por sí sola. En mujeres adultas puede sustituir a la ecografía para valorar morfología ovárica poliquística, pero debe integrarse dentro del algoritmo diagnóstico.
¿Una mujer delgada puede tener PMOS?
Sí. El síndrome puede aparecer con cualquier IMC. Por ello, el cribado metabólico no debe limitarse a mujeres con sobrepeso u obesidad.
¿Hay que medir la resistencia a la insulina en todas las pacientes?
La resistencia a la insulina es relevante en la fisiopatología del PMOS, pero las guías actuales no recomiendan utilizar de forma rutinaria las determinaciones de insulina disponibles para diagnosticarla. Sí recomiendan valorar el estado glucémico.
Bibliografía y fuentes científicas
- Teede HJ et al. Polyendocrine metabolic ovarian syndrome, the new name for polycystic ovary syndrome: a multistep global consensus process. The Lancet, 2026.
- Teede HJ et al. Recommendations from the 2023 International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome. Human Reproduction, 2023.
- International Evidence-based Guideline. Terminology Update: PCOS renamed Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome (PMOS). Monash University, 2026.
- World Health Organization. Polycystic ovary syndrome. Actualización enero de 2026.

Deja una respuesta