En este post exponemos las recomendaciones de alimentación en la Colitis Ulcerosa. Esta patología se engloba dentro de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Es de carácter autoinmune y crónico. Afecta sobre todo al colon. Este es uno de los criterios que la diferencian de la enfermedad de Crohn, que cursa en brotes y puede afectar a todo el aparato digestivo, desde la boca al ano.

Sigue una alimentación en la colitis ulcerosa que alivie tu patología.

Qué es la Colitis Ulcerosa

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal se define como una patología crónica, que cursa con hinchazón o inflamación del intestino y/o del tubo digestivo, que suele cursar con diarrea más o menos prolongada en el tiempo. Las más habituales son la Enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa.

La colitis ulcerosa (CU) es una patología autoinmune de tipo inflamatorio, crónica y que afecta al colon, provocando úlceras. La enfermedad cursa en forma de brotes (fase de actividad) y periodos de remisión (fase de inactividad). Las zonas más frecuentes son el recto y la parte final del colon (sigma).

Afecta a 8 de cada 100.000 habitantes, sobre todo en países industrializados. Afecta indistintamente a hombres y mujeres, con frecuencia se diagnostica entre los 15-30 años.

No es hereditaria ni contagiosa. Se cree que puede ser desencadenada por un agente inicial desconocido (bacteria, virus, componentes de la dieta, tabaco, medicamentos antiinflamatorios no esteroideos…) en personas que están genéticamente predispuestas.

Dieta para la Colitis Ulcerosa

Como la Colitis Ulcerosa es una patología crónica y no tiene cura, es muy importante que los pacientes mejoren sus hábitos alimentarios y su estilo de vida. Cuando el intestino está muy dañado, pueden verse afectados los niveles de algunos minerales, aumentando el riesgo de anemia (hierro), osteoporosis (calcio), una bajada de defensas (zinc), calambres, nerviosismo y cansancio (magnesio), envejecimiento prematuro y compromiso del sistema inmune (selenio).

Además suele existir con frecuencia una carencia múltiple de vitaminas: A, E, B1, B2, B6, y B9. Para controlar los brotes y la evolución de la CU  debes seguir estas pautas de alimentación en la colitis ulcerosa.

Alimentación en la Colitis Ulcerosa

Estos pacientes suelen perder peso, al tener menos apetito y por el aumento del catabolismo (la degradación de tejido) durante los brotes y/o infecciones. 

Es muy importante asegurar un aporte correcto de proteínas y calorías para evitar la malnutrición, sobre todo en niños y adolescentes para que no se produzca un retraso en el crecimiento.

La intervención nutricional se basa en una valoración del estado nutricional para determinar si existe malnutrición. Además se debe intentar reducir la inflamación para acelerar la remisión del brote o evitar nuevos brotes en caso de estar en una etapa asintomática.

En algunos pacientes existen alergias o intolerancias alimentarias que se deben tener en cuenta para facilitar la remisión y mejorar la tolerancia intestinal. En concreto, después de un brote puede quedar una intolerancia temporal a la lactosa o a las grasas que debe manejarse con cuidado.

La alimentación en la Colitis Ulcerosa debe ser inmunoestimulante y aportar los micronutrientes que pueden ver disminuida su absorción como zinc, selenio, vitaminas A, C y E. De esta manera se previenen posibles infecciones.

Es recomendable supervisar el tránsito intestinal para regular mediante medidas dietéticas y/o algún suplemento los momentos de diarrea y los de estreñimiento.

Dieta durante un brote de Colitis Ulcerosa

En la fase de brote, tu cuerpo presenta un hipercatabolismo, es decir quema muchas calorías de lo normal para intentar «reparar» y desinflamar las zonas afectadas. La alimentación en la colitis ulcerosa de esta fase debe ser hipercalórica (alta en calorías), hiperproteica (alta en proteínas), hipolipídica (muy baja en grasas), con un bajo contenido en fibra, antiinflamatoria, hidratante y de fácil digestión. 

La dieta debes fragmentarla en 5-6 comidas ligeras de poco volumen para facilitar su digestión. Los alimentos mejor tolerados suelen ser pescado blanco, pollo, jamón asado, fiambre de pavo, jamón cocido, arroz blanco, pasta sin gluten, patata cocida y pan sin gluten. El huevo depende mucho de la tolerancia individual.

Es conveniente que bebas al menos 2 litros de agua para hidratar la mucosa y compensar las pérdidas por fiebre, sudor y el hipercatabolismo. También sirven infusiones, caldos y sopas.

No consumas café, picantes, alcohol, sorbitol (caramelos, chicles, bebidas light o zero) ni alimentos ricos en fibra insoluble como frutas con piel, vegetales crudos o cereales integrales. mejor la fibra insoluble (manzana o pera asada, membrillo, patata y zanahoria cocida…) Tampoco consumas durante el brote de colitis ulcerosa, gluten ni lactosa pues sus proteínas son de más difícil digestión.

La dosis de aceite diaria recomendada es una cucharada sopera. Evita otras grasas como bollería, nata, quesos, carnes rojas, embutidos, mantequilla y margarina.

Algunos pacientes toleran mal las espinacas, naranjas, alimentos flatulentos (col, coliflor, cereales integrales, bebidas con gas, legumbres con piel). Si a pesar de estas indicaciones no se reduce la hinchazón abdominal y la diarrea, sería conveniente hacer una dieta sin FODMAPs

Dieta para Colitis Ulcerosa en fase asintomática

Vete incorporando de uno en uno los alimentos descartados en la fase aguda. Incluye una vez por semana yogur y quesos suaves por su escaso contenido en lactosa.

El salvado de trigo y el Plantago ovata ayudan en la producción de ácido butírico, un nutriente para la mucosa del colon. El Plantago es muy regulador, en épocas de estreñimiento ayuda al tránsito y en caso de diarrea, reduce su duración. Las algas por sus mucílagos están también indicadas por lo que debes intentar añadirlas a tu alimentación en la colitis ulcerosa.

Aumenta el consumo de almidón resistente (arroz frío, fécula de patata, plátano macho) y empieza a incluir vegetales con moderación que también ayudan a la producción de butirato y a regenerar la pared intestinal. 

En algunos pacientes se reduce la capacidad de fermentar el almidón resistente en el colon. Se están haciendo estudios con enemas de butirato y glutamina para mejorar la regeneración de la mucosa intestinal y con probióticos específicos.

Otras aproximaciones dietéticas se centran en aumentar el número de horas de ayuno. Proponen comer entre las 13 y las 21 horas para dar descanso al sistema intestinal. Según este estudio, durante el Ramadán, se reduce el número de brotes de colitis ulcerosa.

Siguiendo estos consejos lo llevarás mucho mejor, pero si necesitas menús personalizados para tu alimentación en la Colitis Ulcerosa en función de tus gustos, síntomas y horario, en Dieta Coherente podemos ayudarte.

 

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