Este artículo original de 2018 ha sido revisado en 2026 en base a la nueva evidencia científica
La hepatitis es una inflamación del hígado que puede tener diferentes causas. Algunas hepatitis son agudas y se resuelven, mientras que otras pueden mantenerse en el tiempo y evolucionar a enfermedad hepática crónica.
La alimentación puede ayudar a mantener un buen estado nutricional durante la enfermedad, pero no existe una única “dieta hepatoprotectora” capaz de tratar cualquier hepatitis.
La estrategia debe adaptarse a su causa, su gravedad y a la existencia o no de cirrosis u otras complicaciones.
Qué es la hepatitis
La inflamación del hígado puede deberse a diferentes causas:
- Virus de las hepatitis A, B, C, D y E.
- Hepatitis autoinmune.
- Alcohol.
- Medicamentos, tóxicos y algunos suplementos o productos de herbolario.
- Otras enfermedades hepáticas.
Las hepatitis A y E suelen producir principalmente infecciones agudas. Las hepatitis B y C pueden producir enfermedad crónica, mientras que el virus de la hepatitis D aparece asociado a la infección por virus B.
El tratamiento médico es diferente en cada caso. Por ello, la dieta debe considerarse un complemento del tratamiento de la causa, nunca un sustituto.
Síntomas de la hepatitis
Muchas personas pueden estar inicialmente asintomáticas. Cuando aparecen síntomas pueden incluir:
- Cansancio.
- Pérdida de apetito.
- Náuseas o vómitos.
- Malestar o dolor en la zona superior derecha del abdomen.
- Orina oscura.
- Heces claras.
- Ictericia o color amarillento de la piel y los ojos.
Dieta para la hepatitis
En una hepatitis sin complicaciones graves, el objetivo es evitar la malnutrición y proporcionar suficiente energía, proteínas, vitaminas y minerales.
No hay evidencia que justifique realizar una dieta de “desintoxicación” ni utilizar zumos, caldos o preparados depurativos para acelerar la recuperación del hígado.
1. Evita el alcohol
El alcohol añade una agresión adicional al hígado inflamado y debe evitarse durante una hepatitis activa.
En personas con fibrosis avanzada o cirrosis la recomendación suele ser de abstinencia completa de forma permanente.
2. No restrinjas las proteínas de forma rutinaria
Una de las recomendaciones que más ha cambiado en los últimos años es la restricción de proteínas.
La proteína no debe reducirse de forma sistemática en las personas con hepatitis o enfermedad hepática crónica.
Un aporte insuficiente favorece la pérdida de masa muscular y la sarcopenia, que empeoran el pronóstico de la enfermedad hepática avanzada.
Puedes incluir:
- Pescado.
- Huevos.
- Aves y carnes poco procesadas.
- Legumbres.
- Lácteos.
- Tofu y otros alimentos proteicos vegetales.
- Frutos secos.
En situaciones de insuficiencia hepática avanzada la cantidad y distribución de proteína debe individualizarse por el equipo médico y nutricional.
3. Prioriza una dieta de estilo mediterráneo
La base de la alimentación puede estar formada por:
- Verduras y hortalizas.
- Fruta fresca.
- Legumbres.
- Cereales integrales.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Frutos secos.
- Pescado.
- Fuentes variadas de proteína.
No existe motivo para evitar específicamente melón, sandía, fresas u otras frutas por su contenido en “ácidos orgánicos”.
4. Limita ultraprocesados y bebidas azucaradas
Conviene reducir alimentos de elevada densidad energética y bajo valor nutricional, especialmente:
- Bebidas azucaradas.
- Bollería.
- Snacks.
- Comida rápida.
- Carnes muy procesadas.
- Productos ricos en grasas trans.
Este consejo es especialmente importante si además existe sobrepeso, diabetes, resistencia a la insulina o enfermedad hepática esteatósica metabólica.
5. Mantén una hidratación adecuada
Bebe líquido suficiente según tu sed, las condiciones ambientales y tu estado clínico.
No existe evidencia de que beber entre 1,5 y 2 litros de agua “haga que el hígado elimine las grasas”, ni de que sea mejor beber exclusivamente fuera de las comidas.
¿Hay que reducir la sal si tienes hepatitis?
No todas las personas con hepatitis necesitan una dieta baja en sodio.
La restricción de sodio adquiere especial importancia cuando existe cirrosis con ascitis o retención de líquidos.
En estas situaciones debe seguirse la pauta indicada por el hepatólogo y el dietista-nutricionista.
Reducir de forma estricta la sal sin necesitarlo, puede hacer la alimentación menos apetecible y dificultar una ingesta suficiente en personas con poco apetito.
¿Son recomendables el cardo mariano, boldo, alcachofa o diente de león?
No recomiendo realizar de forma rutinaria una “depuración hepática” con plantas medicinales cuando existe hepatitis.
Los suplementos dietéticos y productos de herbolario no son inocuos. Algunos pueden producir lesión hepática inducida por suplementos o plantas medicinales y además pueden interaccionar con tratamientos farmacológicos.
Antes de utilizar cualquier suplemento consulta con tu médico o farmacéutico.
Hepatitis y pérdida de apetito
Cuando hay náuseas o falta de apetito puede ser útil repartir la ingesta en comidas de menor volumen y elegir alimentos fáciles de tolerar.
En estas circunstancias el objetivo no es restringir más la dieta, sino conseguir una ingesta suficiente de energía y proteínas.
Hepatitis con cirrosis o insuficiencia hepática
Cuando la hepatitis ha evolucionado a cirrosis, ascitis, encefalopatía hepática u otras complicaciones, las necesidades nutricionales cambian.
En estos casos la dieta debe personalizarse. Puedes ampliar la información en nuestro artículo sobre alimentación en insuficiencia hepática crónica.
Qué no debes hacer para “limpiar el hígado”
- No realices ayunos prolongados sin indicación.
- No sigas dietas exclusivamente líquidas.
- No elimines proteínas por tu cuenta.
- No tomes suplementos hepatoprotectores pensando que son inocuos.
- No sustituyas el tratamiento antiviral o inmunosupresor por medidas dietéticas.
Referencias científicas
- World Health Organization. Consolidated guidance on hepatitis B and C prevention, testing, treatment, service delivery and monitoring: an implementation handbook for a public health approach. WHO; 2026.
WHO 2026 - World Health Organization. Guidelines for the prevention, diagnosis, care and treatment for people with chronic hepatitis B infection. WHO; 2024.
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https://doi.org/10.1016/j.jhep.2025.03.017 - European Association for the Study of the Liver. EASL recommendations on treatment of hepatitis C: Final update of the series. J Hepatol. 2020;73(5):1170-1218.
https://doi.org/10.1016/j.jhep.2020.08.018 - Bischoff SC, Bernal W, Dasarathy S, et al. ESPEN practical guideline: Clinical nutrition in liver disease. Clin Nutr. 2020;39(12):3533-3562.
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https://doi.org/10.1002/hep.32689

Tengo epatiti y no se qué alimentos es lo q tengo q comer
Hola Emmanuel, en este ebook, detallo cómo debe ser la alimentación con menús para que te sea más fácil organizarte. Un saludo
https://www.dietacoherente.com/producto/ebook-dieta-recomendada-en-hepatitis/
Muy buenos consejos y una buena explicación de todo lo que nos afecta realmente.
Muchas gracias por tus palabras Ana María, encantada de servir de ayuda!