El balón intragástrico es uno de los métodos de adelgazamiento más eficaces para las personas con obesidad. Es poco invasivo ya que no requiere de una intervención quirúrgica, sino que se trata de una técnica endoscópica.

Reduce la cavidad gástrica provocando una saciedad precoz.

Indicaciones del balón intragástrico

El balón intragástrico está indicado especialmente para los pacientes con un índice de masa corporal mayor de 27 que quieran perder entre 15 y 25 kilos en aproximadamente 12 meses:

  • IMC >27 hasta 40.
  • IMC > 40 con limitaciones quirúrgicas o que rechazan el tratamiento quirúrgico.
  • Como “puente” hacia una cirugía de la obesidad (reducción del riesgo quirúrgico).
  • En mujeres con sobrepeso y dificultad para concebir.
  • Pérdida de peso previa a intervenciones quirúrjicas que entrañan riesgos

Previo a su colocación, es necesario descartar anomalías en el estómago. No está indicado en el embarazo ni para pacientes con alergia a la silicona, trastornos psiquiátricos, alcoholismo o cualquier enfermedad inflamatoria del tracto gastrointestinal (esofagitis, úlcera gástrica, úlcera duodenal, enfermedad de Chron…).

Colocación del balón intragástrico

La colocación del balón intragástrico requiere 30 minutos y es muy sencilla. Consiste en introducir un balón expansible de silicona, blando y suave, dentro del estómago. Se introduce deshinchado bajo sedación. Se llena con suero salino (600-700 cc) mezclado con azul de metileno. Cuando está hinchado, se libera el balón intragástrico para que quede flotando en el estómago.

Entre las molestias asociadas a su colocación, pueden aparecer hipersalivación, náuseas o dolor abdominal durante las primeras 24 horas.

El balón intragástrico se coloca durante 6 o 12 meses y su retirada también se realiza bajo sedación previo vaciado del balón dentro del estómago.

Dieta previa a la colocación

Durante las 24 horas antes de la colocación se debe seguir una dieta líquida pura y evitar los líquidos muy calientes o fríos, pues pueden favorecer la diarrea.

Es necesario tomar, al menos, 6 vasos de agua templada u otros líquidos a temperatura moderada: zumos naturales (con la pulpa), infusiones, caldos, sopas, bebidas isotónicas sin gas, café o té. La cantidad total de líquido debe rondar los 2 litros/día.

Los medicamentos se han de tomar triturados, aunque sean muy pequeños o bien en forma líquida. También es recomendable descansar después de las comidas unos 20-30 minutos, para favorecer el proceso digestivo.

El día de la colocación, no debes beber desde primera hora de la mañana, en caso de que sea imprescindible, debes comunicárselo al doctor para que realice una aspiración previa a la intervención.

Dieta la semana posterior a la colocación del balón

Durante la primera fase post-operatoria (de aproximadamente una semana) es una dieta líquida compuesta por líquidos. Normalmente no aporta los nutrientes necesarios, por lo que debe complementarse con suplementos dietéticos.

Es importante comer lentamente. Si se vomita o se siente dolor bajo el esternón durante o después de comer, puede ser indicativo de estar comiendo demasiado rápido. Lo ideal es consumir entre 5 y 6 comidas pequeñas a lo largo del día sin picar entre horas, evitando los alimentos muy calientes o muy fríos. Tan pronto se sienta saciedad, se debe dejar de comer.

A ello, se recomienda añadir al menos 6 vasos de agua templada u otros líquidos a temperatura moderada: zumos naturales (con la pulpa), infusiones, caldos, sopas, bebidas isotónicas sin gas, café o té. La cantidad total de líquido debe rondar los 2 litros/día a pequeños sorbos.

Durante esta etapa, no se debe tomar alcohol ya que aporta calorías extras y disminuye la oxidación de las grasas, disminuyendo la curva de pérdida de peso. El alcohol se metaboliza en un primer paso en el estómago (enzima alcohol deshidrogenasa), por lo que se puede reducir su metabolismo y pasar en más cantidad a la sangre.

Los medicamentos, en su caso, de deben tomar triturados o de forma líquida y se recomienda un descanso de 20 a 30 minutos tras las comidas, para facilitar así el proceso digestivo. Es recomendable un mínimo de 30 minutos en la actividad física diaria (o más, si se tolera).

Siguientes semanas

A partir de la segunda semana comienza la transición entre la dieta líquida y la dieta blanda. La dieta semiblanda se compone de alimentos de consistencia líquida y pastosa: sopas, purés, cremas, pescado y pollo hervido o al horno, compotas, flan, natillas.

La dieta tras dos semanas tras la introducción del balón gástrico será:

  • Con bajo contenido en grasas y azúcares.
  • Con bajo contenido en fibra.
  • De fácil digestión.
  • De consistencia blanda que irá aumentando las texturas gradualmente.
  • Cocción al agua, al vapor, al horno.

Recuerda comer lentamente y masticar cada bocado muy lentamente (hasta 10 veces) para activar la saciedad. Es conveniente hacer 6 pequeñas comidas para mejorar la tolerancia gástrica, dejando al menos 2-3 horas de descanso entre ellas.

Es muy importante asegurar el aporte de proteína para fortalecer los músculos y otros tejidos corporales, las opciones de proteína baja en grasa para purés y natillas pueden ser: pollo sin piel, carne magra de cerdo, pescado, huevos, legumbres y productos lácteos (quesos, requesón, leche, natillas, flan y yogur) (alrededor de 1 g/kg es el peso ideal).

Eso sí: ojo con los alimentos altamente grasos o energéticos (alcohol, refrescos, zumos comerciales, mahonesas, salsas, frutos secos, patés, helados, patatas fritas y otros aperitivos, bollos, quesos y embutidos grasos, etc.).

Para favorecer el tránsito, puedes dejar a remojo dos cucharadas de semillas de lino en agua por la noche. Por la mañana bebe el líquido y toma las semillas en un yogur. Los alimentos ricos en fibra se irán incluyendo en las siguientes semanas, porque pueden tolerarse mal debido a la aerofagia que generan (coles, guisantes, legumbres…). Durante esta etapa es recomendable al menos 40 minutos de actividad física diaria (aeróbica o de fuerza)

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