Un 30% de los españoles asocian sus altos niveles de estrés a las nuevas tecnologías usadas en sus centros de trabajo y en su tiempo de ocio. En este post vamos a mostrar sus riegos y qué dicen los expertos sobre el tecnoestrés laboral.
Relación entre tecnología y estrés
Actualizarse continuamente es a día de hoy casi una necesidad para muchos. Ya sea a nivel personal o profesional, las comunicaciones virtuales ocupan un lugar muy importante en nuestro día a día.
Los profesionales de la salud mental están alertado sobre las consecuencias de esta hiperconectividad. Al permanecer conectado de forma continuada la lista mental de «tareas pendientes» se mantiene siempre en el modo «hacer», asociado a analizar, planificar, interpretar u obtener unos objetivos, y abandona el modo «ser», vinculado a sentir y a vivir el momento presente.
Aunque ambos pueden estar perfectamente interrelacionados, las nuevas tecnologías inclinan la balanza al primer modo, el «hacer», y este adquiere un protagonismo patológico en la mente humana.
El estrés es un mecanismo de afrontamiento, no es perjudicial en su base ya que permite, entre otras cosas, atender solicitudes urgentes, ser más eficientes y proactivos, etc.
Pero mantenido durante largos períodos de tiempo, los mecanismos de adaptación se desequilibran y aparecen síntomas de angustia, irritabilidad y otras sensaciones desagradables y perjudiciales para nuestro estado físico, mental y emocional.
Tecnoestrés laboral
Una investigación realizada conjuntamente por Morneau Shepell, la mayor compañía de Canadá de asesoramiento sobre recuersos humanos, y la Universidad de Queen muestra que la tecnología digital afecta a la sobrecarga de información.
Lo que afecta de forma negativa sobre el nivel de estrés y ansiedad en el entorno laboral, es decir, el tecnoestrés.
Otro estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Cambridge, menciona que una de cada tres personas se siente sobrepasada en su entorno laboral debido al uso continuado de la tecnología;
- Correos electrónicos
- Redes sociales
- Publicidad online
- Uso de internet en general
Al observar los análisis realizados, es posible ver que, en general, destaca la excesiva disponibilidad que ofrecen las herramientas tecnológicas, lo que puede conducir a una pérdida de control y a un estrés prolongado.
Si bien la mayoría de las veces la tecnología nos permite ser más eficientes por estar conectados en todo momento, lo cierto es que cada uno debe ser capaz de establecer sus propios límites para no convertirse, de alguna manera, en un esclavo de estas herramientas.
Cómo administrar las nuevas tecnologías
Timothy Ferriss, empresario y autor del best seller «La semana laboral de 4 horas«, sugiere mantener los dispositivos electrónicos apagados por períodos breves de tiempo de forma impositiva.
Lo que permite descansar la mente, alejarla del modo «hacer» y una disminución del nivel de estrés.
El autor David Allan, un conocido consultor estadounidense, sostiene la filosofía de “la mente clara como el cristal”. Según él, este estado ideal permite acceder a la tranquilidad y al rendimiento.
Para promoverlo, especifica en su libro “Getting Things Done” que uno debe, entre otras cosas, aprender a administrar su propio tiempo en cuanto al uso de las tecnologías con el fin de no saturar la mente.
En resumidas cuentas, nadie debe encontrarse accesible de forma permanente a su empleador, empleados, clientes, colaboradores, compañeros de trabajo, amigos o familiares.
Establecer límites para evitar el tecnoestrés
Si bien muchos están de acuerdo en que es necesario poner límites, no siempre es fácil hacerlo.
Muchos trabajadores temen represalias por parte de su empleador, otros viven con la sensación de ser imprescindibles o tienen la impresión de que les falta algo si no se encuentran siempre conectados.
La nomofobia o FOMO (Miedo a perderse algo), a menudo asociada a las redes sociales, pero que también puede aplicarse a la recepción de correos electrónicos, por ejempleo, es considerada por muchos psicólogos como una patología contemporánea.
Es necesario entrenarse para dejar de lado regularmente las herramientas tecnológicas, y aprender o reaprender tranquilamente a funcionar sin ellas.
En un mundo donde la información circula rápida y en grandes cantidades, es importante desintoxicarse diariamente del flujo de información a menudo inútil que inunda nuestras vidas.
Al incluir descansos, tenemos la oportunidad de dar un paso atrás y crear espacio mental, promover la concentración y reducir el tecnoestrés, de forma que podamos clasificar mejor.
Esto nos permite saber lo que es importante y prioritario para hacer una selección correcta de los recursos mentales a invertir.
Recordemos que pasar de la realidad virtual al mundo real es fundamental para mantener el quilibrio y la salud mental.
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